Ya había
tenido la oportunidad de leer anteriormente un libro de la autora, el de Las
Tarántulas Venenosas no siempre devoran a los Dioses Griegos, cuya crítica
podéis leer aquí, y me gustó su forma de escribir, así que en cuanto tuve la
oportunidad de repetir, me animé a hacerlo y más con un libro cuyo estilo nada
tiene que ver con el anterior. El resultado ha sido de nuevo muy satisfactorio,
me atrevo a decir que incluso más satisfactorio.
Así pues,
gracias a Tatty, una vez más, del blog El Universo de Libros y también a Laky de Libros que hay que leer, tuve la oportunidad
de leer dicho libro a través de una lectura conjunta y ciertamente no me
arrepiento.
Dos amigas y
compañeras de trabajo: Meritxel y Ariadna, una historia y dos puntos de vista
para que los lectores tengamos una visión más amplia de la historia y podamos
ir atando cabos. Todo esto aderezado con un toque policial y periodístico. Varios son los sospechosos que desde un principio se nos
presentan y con los que la autora juega a lo largo de la historia. Intenta que
les cojamos cariño, para al final arrebatarnos al asesino del mordisco.
Meritxel es
la más destacada de la historia, pues aunque comparta protagonismo con Ariadna,
el suyo es más acentuado a pesar de, desde el principio, intenta estar lo menos
implicada posible en el asunto. Es una mujer casada de gran valía, aunque
conformista y que prefiere cubrir los eventos del periódico donde trabaja que
estar en la sección de sucesos y menos con la noticia de un violador.
Ariadna es
una mujer emprendedora, con altas expectativas, que siempre ha saltado de chico
en chico, pero que ahora parece haber encontrado el amor. Es muy eficaz en su
trabajo y odia asistir a eventos sin sentido y hablar de ellos en el periódico en el que trabaja junto a su amiga Meritxel.
Como telón
de fondo, un violador, apodado “el asesino del mordisco”, pues viola a sus
víctimas y les deja mordiscos bestiales por el cuerpo. Ambas amigas, de una
forma u otra, se verán involucradas en esta historia y a lo largo de las
páginas se irán desvelando datos hasta que al final todo salga a la luz.
Los hombres más importantes de la historia serán: Miguel, jefe del periódico; Víctor, marido de Meritxel; Gonzalo, el nuevo amor de Ariadna y Jordi, un becario del periódico.
Bien es
cierto que, tanto título como cubierta del libro, me atraen sobremanera, pero
creo que pueden resultar algo confusos en relación a la historia que aunque
tiene su dosis de amor y sexo, es muy policial.
Nada más
comenzar el libro, ya notaba una vibración que me atraía a su lectura y en
cuanto apareció Ariadna, supe que además me iba a identificar con ella de
manera especial.
La forma de
escribir de Raquel Antúnez es muy fluida, utilizando palabras de la calle, para
que llegue a todo el mundo, con mucha facilidad para expresar todo de una
manera distendida y hacer que te llegue y te enganche.
Los
personajes masculinos, sobre todo, parecen perfectos, te dan ganas de enamorarte
de todos y cada uno de ellos, menos mal que al final, uno de ellos es un
asesino lo cual le quita la perfección. Todo el elenco de la obra, cae bien de forma general, aunque siempre habrá algunos que te atrapen más.
Y leerse... se lee en un pis pas, cuando te quieras dar cuenta ya estás tan avanzada en la historia y tan metida dentro de ella que solo sentirás la necesidad de llegar al final y resolver el misterio.
Conclusión final: una historia policial entretenida, amena y muy interesante; personajes con una personalidad muy cercana, pero de facciones exquisitas y, por supuesto, un libro recomendado.
PUNTUACIÓN GENERAL (sobre 10): 9

